Sobre nosotres

¿Quienes somos?

La Kantina Migrante es un proyecto multidisciplinar de autoempleo hecho por mujeres  mono-parentales, que desde el arte culinario migrante desarrollamos propuestas de comidas apetitosas, saludables, sustentables, adaptadas a las estaciones y a la producción local.

Trabajamos con ingredientes  frescos de temporada, cercanías y recuperados, mirando que en cada etapa del proceso haya cuidado tanto como para nosotras como para nuestros comensales. Nuestra filosofía es la Slow Food; comida rica para el cuerpo y el alma.

A través de la cocina  ponemos en valor el trabajo de cuidados necesario para que sus eventos sean cálidos, saludables y cuidadosos con quienes asisten.  No sólo buscamos llenar panzas y tener corazones contentos, sino también generar espacios de mantenimiento y creación de redes de afinidad; recuperando el sentido comunitario que históricamente ha tenido la cocina, diluido ahora entre los ritmos vertiginosos del capitalismo.

Reivindicamos el cocinar y el comer como actividades profundamente sociales. Cocinar nos permite poner en valor conocimientos, saberes y haceres no tenidos en cuenta por un mercado laboral que no es compatible con la crianza en la ausencia de redes familiares;  no contempla el trabajo de reproducción de la vida, como tampoco es hecho es hecho para personas diversas funcionalmente. Asimismo el racismo estructural y la ley de extranjería y sus violencias cotidianas limitan nuestros proyectos vitales y laborales. Ante esto nosotras nos organizamos, compartimos nuestra sazón y respondemos con creatividad, colectividad y mucho sabor!

Nuestra propuesta Kantinera

Nuestros menús nacen en la remembranza y la nostalgia; son inspirados en tradiciones culinarias de nuestros contextos de origen, reinterpretados localmente con ingredientes frescos de proximidad, de temporada y recuperados.  Haciendo una cocina de calidad que piensa y tiene en cuenta en su creación no reproducir, dinámicas de explotación y extractivismo agrícola con otros pueblos y territorios. ¡Resistencia culinaria hecha menú!